La lucha contra el dopaje se basa en una gran cantidad de datos y su gestión a través de la inteligencia artificial puede ser clave, según el director general de la International Testing Agency (ITA), Benjamin Cohen,.

«Sin datos no podemos hacer nada. Por este motivo, trabajamos sobre ellos constantemente», explica a la AFP este jurista suizo que se encarga del programa antidopaje de los Juegos desde hace seis años.

Para este experto, el objetivo es afinar el «análisis de riesgos», es decir, decidir qué atletas van a tener un seguimiento específico en función de datos sospechosos, reagrupando las informaciones obtenidas por la unidad de investigación, en el menor tiempo posible y con los menos recursos posibles.

«Queremos ser más móviles y concentrarnos más en el trabajo de lucha contra el dopaje y no tanto en las tareas administrativas, que suele ser abundantes debido a que trabajamos con datos muy sensibles», afirma Cohen.

Por este motivo, resulta importante optimizar el tratamiento de «centenares de miles» de datos biológicos y resultados deportivos, así como los test antidopaje de la ITA.

– Uso «ético» de la inteligencia artificial –

«Hace un tiempo, todo el mundo trabajaba con un fichero de Excel», recuerda Cohen sobre unas tareas rutinarias que podían consistir simplemente en apuntar los nombres y apellidos de los atletas.

«Pero ahora disponemos de nuestro propio programa y la próxima etapa» consistirá en disponer de dos herramientas «para automatizar algunas tareas», por ejemplo, «programar ordenadores para que extraigan los datos, ya que todavía hacemos mucho trabajo manual», añade.

Según Cohen, también quieren crear una base de datos interactiva, que sirva para comparar los datos de ITA con los de otros organismos.

Luego «deberemos aprovechar todas las oportunidades que la inteligencia artificial nos ofrece», destaca el director general de la agencia, quien reconoce, sin embargo, que deberán «utilizar esas nuevas herramientas de manera ética, especialmente con la protección de los datos de los atletas».

«Si está bien hecho y con el aval de los reguladores, la inteligencia artificial nos permitirá ir mucho más lejos en el análisis de los riesgos y las predicciones», asegura.

– Detectar los rendimientos inhabituales –

Desde los Juegos de Tokio celebrados en 2021, la ITA desarrolla «un pasaporte de rendimiento» para medir y detectar las mejoras extraordinarias en el rendimiento.

«Vamos a predecir algunos resultados en función del rendimiento de los atletas cuatro años antes», explica Cohen.

«La inteligencia artificial nos permitirá decir: ‘Se trata de un resultado inhabitual que quizás podría deberse a un caso de dopaje'», añade.

Este «pasaporte de rendimiento» ya ha sido probado en la natación y la halterofilia, dos disciplinas en que ningún factor exterior afecta al rendimiento.

La semana pasada lo presentaron «a la familia del ciclismo», indica el director general de ITA.

«Es una herramienta que nos gustaría desarrollar en el ciclismo, ya sea en pista o contrarreloj, donde nos permitiría medir la potencia y el rendimiento individual», explica.

Para los gendarmes de la lucha contra el dopaje, seguir la evolución tecnológica tiene aún mayor importancia porque da forma también a los métodos de entrenamientos, también de los tramposos, y aumenta las diferencias entre los más ricos y el resto.

«No soy profeta, pero cuando vemos la combinación de la IA y de la bioquímica, se puede llegar a una conclusión más bien distópica sobre lo que estos dos avances científicos pueden permitir mejorar el rendimiento», advirtió a finales de abril el presidente del Comité Olímpicio Internacional (COI) Thomas Bach, en una entrevista a la AFP.

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