En una época de cambio tecnológico constante, el imperativo del «reskilling» nunca ha sido más vital. A medida que la inteligencia artificial y otras tecnologías disruptivas remodelan el paisaje laboral, las empresas y los líderes empresariales deben mirar hacia el futuro y adaptarse mediante el aprendizaje continuo.

El «reskilling» es el proceso de aprender nuevas habilidades o entrenar a la gente para ocupar una posición diferente. Acompáñennos junto a Mana Maná, mientras exploramos este tema fundamental para el futuro del trabajo. 

El término es un anglicismo que hace referencia al reciclaje o renovación profesional. 

Según un pronóstico de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE) en 2019, en los próximos 15 a 20 años, las nuevas tecnologías de automatización probablemente eliminarán el 14% de los empleos del mundo y transformarán radicalmente otro 32%, afectando a más de mil millones de personas. Estos números, compartidos en   el informe «Training in Enterprises: New Evidence from 100 Case Studies», no incluyeron el impacto de ChatGPT y la nueva ola de IA generativa que recientemente tomó el mercado por asalto.

Los autores del artículo titulado «Reskilling in the Age of AI», publicado en la Harvard Business Review, Jorge Tamayo, Leila Doumi, Sagar Goel, y Orsolya Kovács-Ondrejkovic enfocan en la necesidad de adquirir y poner en práctica formas novedosas y sistemáticas de aprender. Su perspectiva refleja que el reskilling es una iniciativa de gestión del cambio.

Requiere una reevaluación y remodelación sistemáticas de las prácticas laborales y un cambio en los comportamientos y actitudes de los empleados, con un apoyo sólido de la dirección de la empresa. Es importante en la transición de empleados en la evolución de sus carreras.

Casi el 68% de los trabajadores reconocen las posibles interrupciones en sus labores actuales y están dispuestos a realizar un cambio de carrera. Las empresas que ofrecen oportunidades de reskilling pueden atraer a candidatos que buscan crecimiento y aprendizaje.

Al analizar los puestos de trabajo, Boston Consulting Group, en el estudio «Decoding Global Reskilling and Career Paths», muestra que hay un realismo considerable en las actitudes de las personas sobre este importante paso.

En los puestos de trabajo que se enfrentan al mayor riesgo de reemplazo de la tecnología, y que han sufrido la mayor interrupción durante la pandemia, la voluntad de readiestrarse supera el 70%. Este es el porcentaje de voluntad de readiestramiento entre los trabajadores del sector de servicios, la gente de servicio al cliente y los vendedores.

Aquellos en puestos laborales vistos como menos vulnerables (ciencia e investigación, salud y medicina, y trabajo social) generalmente no están tan dispuestos a volver a capacitarse.

Muchas empresas en todo el mundo están priorizando iniciativas de reskilling, respondiendo a la revolución de la inteligencia artificial. Según BCG, solo el 15% de las mismas han abordado pasos concretos. Las estrategias no solo preparan a la fuerza laboral para roles futuros, sino que también pueden mejorar la reputación de la compañía.

La pandemia de COVID-19 ha planteado desafíos adicionales de capacitación para las empresas, en particular al dificultar la entrega de capacitación en persona, así como al cambiar la forma en que trabajan muchos empleados. Menos empleados participaron en programas de formación durante la pandemia, según los datos de la Encuesta Europea de la Fuerza de Trabajo.

En 2020, el 9,5% de los adultos empleados mayores de 27 años en la Unión Europea habían participado en la educación y la formación en las 4 semanas anteriores, frente al 11,4% de 2019. Este fue el primer descenso en una década, lo que bajó las tasas de participación a los niveles de 2012.

La OCDE destaca varios ejemplos de programas enfocados en habilidades digitales, como el Programa Digital Europe, la iniciativa Inventor en Quebec, SkillsUp en Israel y otros como CISCO Networking Academy e iniciativas en Malasia y Eslovenia. Estos programas a menudo enfatizan la cooperación con otras organizaciones para el desarrollo de habilidades digitales.

La necesidad de habilidades digitales está en rápida evolución, especialmente después del abrupto cambio a los canales digitales durante la pandemia de COVID-19. En el área de la OCDE, hay una brecha significativa en la capacitación en TIC para profesionales no relacionados con las TIC entre grandes y pequeñas empresas.

Las habilidades digitales incluyen habilidades técnicas de TIC y habilidades blandas, como el pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas. También es necesario distinguir las habilidades necesarias por diferentes tipos de trabajadores en las PYMEs.

Los empresarios deben considerar que las barreras para el reskilling son mayores para ciertos grupos, como mujeres y jóvenes, quienes pueden enfrentar obstáculos en su inclusión financiera y digital. La atención a la facilitación de la capacitación digital para estos grupos debe ser prioritaria.

Los 100 casos presentados por la OCDE muestran que muchos países están enfocando la crisis de habilidades como una oportunidad para la digitalización de las PYMEs. Las instituciones de educación superior y los programas del sector privado juegan un papel crítico en esto, porque pueden permitir a las PYMEs desarrollar y acceder a habilidades digitales para construir un futuro digital, inclusivo y sostenible.

Cuando se habiliten los programas, hay que considerar la importancia de combinar las habilidades blandas como la resolución de problemas, creatividad, comunicación y trabajo en equipo con el desarrollo de competencias digitales. Esto puede ser un factor clave para generar cambios positivos, incrementar la capacidad y competencia de las empresas y ayudar a los trabajadores a adaptarse al acelerado entorno laboral actual.

La habilidad para aprender y reaprender será el recurso más valioso, una habilidad que se enseña y se modela con el tiempo. La revolución del reskilling está en marcha, y el mundo necesita líderes y empresas que se comprometan a apoyar a las personas a lo largo de toda su carrera profesional.

Los actores clave a nivel nacional debemos buscar equilibrar el avance tecnológico con el crecimiento humano. Es la mejor manera para producir un desarrollo justo y equitativo.

REFLEXIÓN DE LA SEMANA "Tienes que valorar las habilidades y no solo los títulos. Tienes que tener nuevos modelos de educación y nuevas vías para volver a entrenar a las personas y volver a la fuerza laboral".  ― Ginni Rometty, presidente, presidente y director ejecutivo de IBM Corporation.

Sobre Arturo López Valerio

Arturo López Valerio Arturo López Valerio es un empresario tecnológico que trabaja en el fomento de la innovación digital y la reducción de las brechas digitales para generar un impacto positivo en la sociedad. Arturo participa en el Martes Tecnológico desde 2014. Escribe y participa en mas de seis medios de comunicación, entre ellos impresos, radiales y televisivos.

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