Australia

La IA enfrenta el desafío de aprender a olvidar los errores asimilados

Brian Hood descubrió un día que ChatGPT le atribuía un pasado criminal, pero para resolver este error, este político australiano indagó en un problema que plantea también un desafío para los ingenieros: cómo enseñar a la Inteligencia Artificial (IA) a borrar información errónea. Hood intentó una solución convencional y amenazó con demandar por difamación a OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT. Pero entrenar a este tipo de robot es un proceso lento y costoso, por lo que este problema expone a la luz un desafío que será crucial en los próximos años, especialmente de cara a la reglamentación en la Unión Europea sobre protección de los datos personales. Hood afirma que sus comunicaciones con OpenAI no fueron de gran ayuda, pero que sus quejas, que inundaron los medios, solucionaron el problema cuando la empresa actualizó la aplicación y el robot dejó de repetir estas afirmaciones falsas sobre sus antecedentes penales. «Irónicamente, la gran cantidad de [información en] prensa sobre mi historia corrigió los registros», relató a AFP Hood, que es alcalde de la ciudad de Hepburn, en Australia. La empresa OpenAI no respondió a las peticiones de comentarios sobre este tema. «La capacidad de eliminar datos de las bases de datos de entrenamiento es un tema crítico de cara al futuro», señaló Lisa Given, de la Universidad RMIT de Melbourne, en Australia. En el caso de los buscadores de internet, es posible borrar entradas, pero este proceso no es tan simple con los modelos basados en la IA. En respuesta a este desafío, un grupo de científicos está estudiando un nuevo campo denominado el «desaprendizaje automático», que trata de entrenar algoritmos para que «olviden» datos que sean problemáticos. – «Una herramienta interesante» – Un experto en este campo, Meghdad Kurmanji de la Universidad de Warwick en el Reino Unido, explicó […]

Yes Australia

Millones de australianos sin teléfono o internet por fallo en operador

Más de diez millones de australianos se quedaron el miércoles sin teléfono o internet por una enorme caída del servicio de una de las principales empresas de telecomunicaciones del país. El misterioso fallo en la compañía Optus afectó a los sistemas de pago electrónico, interrumpió las líneas telefónicas usadas por ambulancias y policía y paralizó temporalmente los trenes de la ciudad de Melbourne en hora punta. Optus, subsidiaria de la empresa singapurense Singtel, dijo que «algunos» servicios se habían restablecido el miércoles por la tarde, pero todavía no había hallado la causa del fallo. «Nuestro equipo todavía está estudiando cada posibilidad. Teníamos varias hipótesis y hasta ahora cada una de las que hemos probado (…) no ha resuelto el problema fundamental», declaró su consejera delegada, Kelly Bayer Rosmarin, a la cadena australiana ABC. En un comunicado, la teleoperadora reconoció que «podía tomar varias horas para que todos los servicios vuelven a estar en línea». La ministra de Comunicaciones, Michelle Rowland, dijo que la caída del servicio «tiene amplias ramificaciones en los servicios móviles, fijos y de banda ancha para los clientes de Optus». «Los clientes están claramente frustrados y Optus debe responder a ello acordemente», agregó. La empresa de telecomunicaciones, la segunda del país, identificó el apagón sobre las 04H05 en hora de Sídney. Decenas de hospitales no podían recibir llamadas telefónicas. Además, los teléfonos fijos de los clientes de Optus tampoco podían realizar llamadas de emergencia. En plena hora punta, el servicio ferroviario en Melbourne quedó peturbado por «un corte en las comunicaciones». «Necesitamos nuestros planes de contingencia en marcha y espero que resuelvan sus problemas lo antes posible», dijo el responsable ejecutivo de Metro Trains Melbourne, Raymond O’Flaherty. La empresa Ramsay Health Care dijo que los teléfonos de sus 73 hospitales privados y de sus unidades de cirugía […]

Microsoft anuncia inversión de USD 3.200 millones en Australia

Microsoft anunció el martes una inversión de 5.000 millones de dólares australianos (3.200 millones de dólares estadounidenses) en Australia en la computación en la nube y la inteligencia artificial que deben impulsar la defensa cibernética del país. El acuerdo, anunciado durante una visita del primer ministro australiano Anthony Albanese a Estados Unidos, es la mayor inversión de Microsoft en este país en 40 años, dijo la empresa. El gigante tecnológico expandirá su infraestructura de computación en la nube y de inteligencia artificial en Australia y trabajará con la agencia de ciberespionaje local para desarrollar un «escudo cibernético» para proteger el país de amenazas. Albanese dijo que la inversión permitirá que Australia mejore su capacidad de identificar, prevenir y responder ante los ataques informáticos. El año pasado, el Centro Australiano de Seguridad Cibernética registró más de 76.000 cibercrímenes. Además, sendos ataques contra las empresas de telefonía Optus y de seguros médicos Medibank provocaron el robo de los datos personales de más de nueve millones de personas en cada incidente. sm/djw/ssy/dbh/ag © Agence France-Presse