La audiencia promedio de Fórmula 1 en ESPN pasó de 554,000 espectadores en 2018 a 1.3 millones en 2025, un crecimiento del 135% en siete años. El detonante principal fue la serie documental Drive to Survive de Netflix, que convirtió a los pilotos en personajes y al paddock en un reality de alto octanaje. La incorporación de nuevos circuitos en ciudades americanas como Miami, Las Vegas y Austin consolidó el impulso.
El gasto global en sponsorships de F1 alcanzará US$3,100 millones en 2026. Para los marketers, el número importa menos que el perfil de quien está detrás de esa inversión: la audiencia de F1 en EE. UU. es predominantemente joven (18–34), con ingreso por encima del promedio y alta afinidad hacia tecnología, viajes y productos premium. Es el tipo de audiencia que las marcas de lujo, fintech y empresas de software pagan múltiplos elevados por alcanzar en canales digitales.
Las categorías que mejor están capitalizando ese perfil son tech (Oracle, AWS, Salesforce llevan años en el paddock), finanzas (HSBC, Santander, Aramco), automotriz y lujo. Para marcas que buscan diferenciarse del ruido publicitario en feeds saturados, F1 ofrece contexto premium, cobertura global y una audiencia que activamente elige estar ahí.
La ventana sigue abierta porque el mercado norteamericano todavía está en fase de consolidación. Las marcas regionales que entren ahora en acuerdos de sponsorship local —equipos, circuitos, zonas de activación— tendrán costos de entrada significativamente menores a los de 2027.
Fuente: eMarketer, 17 de abril de 2026.
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